1. Recordando a un soñador sin remedio…. Así era el. Un soñador empedernido. Aquel que siempre miró a su destino Con una sonrisa en los labios. ¿Había motivos para aquello? ¡Claro que no! Pero…. ¿Realmente importa? Siempre recordó su pasado con alegría Con aquella irresponsable sabiduría suya de intuir que siempre llegamos al punto del que nos fuimos Y que cada cosa que nos pasa nos convierte en quienes somos. Para el su futuro siempre fue incierto Pero eso siempre fue bueno Siempre le encantaron las sorpresas. Hoy le veo de vez en cuando y pienso ¿Será que ve algo que no veo? ¿Sabrá algo que no sepa? Tal vez el asunto no sea que ve Sino cómo. No se si pueda vivir así mi vida Pero le envidio. 2. Hace unos días llovió. Llovió a cántaros. Estaba en un centro comercial con una amiga y cuando volteé a ver por la ventana, ahí estaba. Aquel increíble aguacero que no dejaba entrar ni salir a nadie. Y entonces pensé en ella. A ella le encanta la lluvia. Por asuntos que no se ni como fueron, recordé que le dije alguna vez que mi helado favorito era el de pistacho. Ella mencionó no haberlo probado nunca. Recordé haberle dicho que algún día le invitaría uno. No se cuando llegue el mentado día, solo pienso en que quiero que llegue pronto. Compré mi helado y mientras llovía me lo comí, mirando a la ventana, viendo la lluvia caer mientras pensaba en ella. Al día siguiente, mientras me disponía a sacarme la pereza de encima y a bañarme, ocurrió otra de esas cosas que no me esperaba. Me encontré cara a cara con su cepillo de dientes. Me tomó un rato recuperarme de la sorpresa inicial. Mientras lo hice, tomé mi cepillo, le puse crema dental y me lavé los dientes. La extraño. Y dejemos esto claro. Cuando digo que la extraño no hablo de esas canciones que pasan por la radio del tipo “Mi amor-te extraño-no puedo vivir-sin ti-estoy hecho una mierda-llorando culo”. No. Hago referencia al hecho que pienso en ella constantemente. Cosas como que estará haciendo, si de vez en cuando piensa en mí, si querrá llamarme por teléfono o si sus ocupaciones diarias no le dan tiempo para eso. Ya sus desapariciones y sus ausencias no me afectan como antes.Ya no hay lágrimas ni vastos despliegues teatrales ni reclamos ni quejidos, ni siquiera autoreproches ni laceraciones mentales ni juramentos de fortaleza y resignación que se irán por el inodoro la próxima vez que la vea, no. Sólo me pregunto si estará bien, si no tiene algún problema….y entonces me llegan de nuevo aquellas palabras que dijo alguna vez… “Si no tienes forma alguna de ayudarme o de mostrarme una solución, ¿que sentido tiene contarte mis problemas?” Cuando fui a vestirme, encontré su bata de dormir entre mi ropa. La tomé en mis manos, la acaricié suavemente, pensé otra vez (a que no adivinan en quien estaba pensando), la puse donde estaba y me vestí. Una ultima mirada a mi cama antes de salir. Se ve tan grande sin ella. Se ve inmensa. Gigantesca. Colosal. Pantagruélica. Lo mismo el apartamento. Igual pasa con las calles. Ella….ella es un soplo de vida, una bocanada de aire fresco, lluvia en un día caluroso, un crucigrama una tarde de domingo, el más hermoso amanecer que haya visto en mi vida. La contradicción más hermosa que Dios haya puesto en mi camino. Y la extraño. 3. Paso a paso construimos nuestras vidas A veces sin darnos cuenta. A veces cuentan más los pasos que no dimos. 4. A veces no deja de resultarme curioso el hecho de serme mucho mas fácil escribir que hablar, que articular verbalmente lo que siento, lo que me pasa, lo que quisiera decir. El problema con eso es que lo escrito, escrito está.
Esa fue una noche de sábado fuera de lo común.....
Ella tenía rato incitándolo para que la acompañara a uno de esos lugares que ella solía frequentar. A el. El, que no era precisamente un gran bailarín.De hecho, si su vida dependiera de eso, estaríamos conmemorando una decada de su muerte.
Igual ella se lo pidió y el sabía ya que ella sabía que el iría al infierno y regresaría por ella si se lo pidiera.
Y si le pidiera que se quedara, se quedaba.
Pasó una semana mientras llegaba el día pactado y el día anterior un compromiso que habian hecho hace mas de una semana se les fue a la mierda por una cadena sin fin de imprevistos que lo dejaron mas desanimado que protagonista de pelicula de Wim Wenders.
Finalmente el día pactado llegó.
El día fue un dia como casi cualquier otro. LLamadas telefónicas, incertidumbres, llamadas de amigos a confirmar planes. Lo usual.
Ella pasó a visitarlo un rato en la tarde. No fue precisamente la mejor tarde que hayan pasado juntos. Ella olía a alcohol y a carne asada. El por fin podía estar con ella así que no le importó. Además, nunca se lo dijo pero adoraba sentir su aliento. Asi estuviera alcoholizado. Y a veces, especialmente en ese estado. Aún asi, la visita fue breve, concertaron donde iban a verse y a que hora. Acto seguido, ella se fue.....dejándole con ganas de mas.
Cuando por fin se reencontraron, el creyó morir. Nunca habia visto criatura mas hermosa. Definitivamente Dios se tomó su tiempo con ella. Y luego rompió el molde y quemó la receta. En toda su vida nunca había visto a nadie como ella. Francamente hubiera deseado que se tomara todo ese tiempo en arreglarse para el. No para salir,no para encontrarse con el grupo de amigos con los que irían a la discoteca, no por verse bonita, no por nada mas. Por y para el. Así de simple.
Entraron y a el le pareció un lugar como cualquier otro. Tal vez el hecho de que la noche apenas estuviera arrancando tuvo que ver con eso. Sin embargo, hubo un detalle que llamó poderosamente su atención.
Ella no se sentó.
Una canción tras otra, un disco tras otro, un DJ tras otro y ella no se sentó. Al principio el la miraba disimuladamente, como no queriendo verla de a mucho, pero con cada canción sus ojos permanecían mas y mas tiempo posados en su figura....al principio no le molestó que bailara con otra gente. El no sabía bailar y ademas, eran todos conocidos, pero cada vez se sentía mas y mas extraño, como si algole hirviera por dentro. Y algo le hervía por dentro.
"Por que bailas con extraños...no bailes con otros....baila conmigo....baila para mi..." .
Se dio cuenta que este pensamiento pasaba una y otra vez por su mente. Se dio cuenta que no tenía nada de malo que bailara de esa forma, ni que se acercara tanto a sus parejas de baile. Lo malo era que la pareja de baile no era el. ¿y como iba a serlo si el no bailaba?. Exhaló, maldijo internamente su nula coordinación ojo-pata y se apuro otro trago de ron.
"Por que bailas con extraños...no bailes con otros....baila conmigo....baila para mi..."
Y en ese preciso instante ocurrió. Ella se acercó a el y empezó a bailar sola. Cada vez mas cerca de el. Empezó a bailar para el. Y el no cabía de la dicha. No podía creerlo y sin embargo estaba ahí, sabia que esa cierto...aunque pareciese un sueño. Ella jamás le habia mirado así. Jamás le había visto bailar así. Era...era una obra de arte, era poesía en movimiento, era la prueba reina de la existencia de Dios. La discoteca estaba hasta las tetas y para el solo había dos personas en ella. Y solo tenía ojos para una. Solo tenía ojos para ella. Solo existía ella. Nadie mas. La diosa Afrodita podía morderse el codo en lo que a else refería. Solo estaban los dos en la pista de baile.
El no se pudo contener mas y bailó. Bailo con ella. Como nunca antes en la vida. No le importó bailar mal, estaba bailando con ella, junto a ella, pegado a ella. Podía oler su cabello, se perdió en su mirada y por su cabeza pasaron deseos de sábanas y almohadas y luces apagadas...y no precisamente para dormir...
La canción terminó. Siguieron bailando un rato mas. Ella con un amigo, el con una amiga...pero sus ojos nunca se despegaron de ella y aprovechó para bailar con ella cada cierto tiempo, aunque nada como aquella primera piezaque bailaron juntos. Varias canciones mas, un par de tragos mas y cada quien tomó su camino. El se moría de ganas de invitarla a pasar la noche en su casa. Estaba hecho un globo inflado de pasión y deseo. La quería en su cama, quería sentir el movimiento de sus caderas hasta el amanecer.
Pero no lo hizo.
La acompañó hasta su apartamento. Le sonrió, le dió un beso lleno de ternura y le dijo "Me divertí mucho esta noche. Deberíamos ir a estos lugares mas seguido". Acto seguido se despidió con otro beso y se fue caminando hacia su casa acompañado por sus deseos, sus pensamientos y por el aire frío de la madrugada...
Saludos.
Mi nombre es "el excelentísimo señor don Julián Mateo Ramirez ,dueño y señor de las palabras que lees y que escribo", pero pueden llamarme Julián Mateo o Julián,como gusten.
Hijo de padre argentino y madre chilena.Nacido en Mexico, pero por asuntos del azar (mi padre era asesor financiero y le fascinaba trabajar para diversos casinos) he vivido en varios sitios.Actualmente poseo ciudadanía colombiana.
El propósito de esta Vitácora en la Red (o Web Log. O Blog) parte no de contarles mi vida (no tengo nada en contra de eso) sino mas bien el de poder expresarme.Me expreso con mis escritos y alguno que otro poema.
Bueno, eso es todo por ahora.Espero que les gusten los escritos que leerán.A mí me gustó haberlos escrito.